Textos para la parte del catálogo Entre una mano y la otra (2024) donde aparece mi producción artística durante la beca alRaso 2024. En dicho catálago, también formo parte del equipo de redacción de textos comunes, así como de la corrección general de textos.

No escribí un diario por culpa de un pensamiento mágico.

Atesoro.

a. El lento camino el valle lo justifica.

Ruedan las agujas del reloj hasta

tumbarse. Desde mi ventana, frente a

frente, entonan las campanas.

b. Me senté apoyada en la pared que

daba la espalda a la era.

¿Qué tienen los dedos de viento

que mueven las montañas donde se apoyan?

Y cómo respira la parra agostada,

con qué parsimonia.

Cómo arguye la sed

de algún pasado mediodía.

Tras ellos el párpado de sol se rinde y la hora

que tañe el campanario suena

en aquellos otros oídos, allá lejos.

c. Tiendo cordeles de punta a punta. Tribu

posmoderna. Tribu de jerga y andares

comunes, de río salvaje y hoguera para

cerámica. Tribu de libros de papel piedra, de

costuras y carretes. Tribu de melón y matcha,

de conversaciones en el patio. Tribu con

fecha límite, pero en su tiempo armonizada,

con cánticos propios y rincones sagrados.

Se enreda el hilo a la mano.

d. Un lago calmo, un hule verde, alguna

que otra risa en la que me fijé despacio, un

horizonte, un escarabajo en una chancla.

El recuerdo en movimiento avanza a paso

de perezoso sobre sí mismo.

Un movimiento que regresa al punto de

inicio, ad infinitum.

Atesoro.

Los años de un paisaje en un mes,

treinta días en un cordel, seis clips, un

mapa de símbolos, una hache y otra

y otra más y otra, otra más, ah, otra,

amuletos, los libros de En busca del

tiempo perdido, una regadera.

Pienso: menos mal que no escribí un

diario. A cambio, los errores florecientes

de la memoria.

«Entre una mano y la otra»
(2025), catálogo alRaso 2024.​