Hoja de sala para la exposición homónima de Carmen Ruiz de Almirón Lanz en Espacio Lavadero, Granada (2024).
— El cielo es un embudo invertido.
— ¿Tú crees?
— Y tanto. Solo que es tan grande que no se le ve el hueco
por donde entra la luz.
Nos llega rebotada.
— ¿Entonces nosotros estamos en el cielo?
— Diría que sí.
— ¿Y de qué color es?
— Del mismo que el nuestro.
— ¿Tú crees?
— Y tanto que sí.
— ¿Entonces por qué todo está oscuro ahora?
— La luz habrá un punto en que no rebote, pero siga siendo cielo.
— ¿Y ya estamos en ese punto?— Ya somos. Ahí, ya somos.
Una solitud que anega el encuentro; un encuentro anegando la solitud. Ambos se llueven como ráfagas de cometas y sin embargo, ninguno logra alcanzar la humedad del otro.
— No cantes.
No cantes.
No cantes, que te oyen.
— ¿Quién? ¿Me oyen?
— Las letras.
— Ah.
A ti te oye el sol nevado, el que revela el frío de las flores.— No. A mí solo me oyes tú. Lo que yo hablo se ha quedado aplastado
entre el reverso de la piedra y la pared.
TÚNEL 1 (POZO 1).- Boca arriba. (Agarra las rocas de la comisura y persigue los reflejos del viento norte).
TÚNEL 2 (POZO 2).- Boca abajo. Y cierra los huecos, que hace corriente. (Empuja a TÚNEL 1 (POZO 1)).
TÚNEL 3 (POZO 3).- La tortuga está vacía.
TÚNEL 4 (POZO 4).- ¿De qué lado sopla el viento, dices?
TÚNEL 1 (POZO 1).- Del norte. (Abre. Boca arriba).
TÚNEL 2 (POZO 2).- O de por allí cerca (Cierra. Boca abajo).
TÚNEL 3 (POZO 3).- (Asoma el caparazón del agua). La tortuga está vacía.
(Aparecen PUPILA 1 y PUPILA 2. El relente nocturno les cae encima. Tardan unos segundos en acomodar la vista a la oscuridad y comprueban que se han perdido en medio de un valle. Cierran los ojos para apagar el miedo. PUPILA 1 palpa las manos de PUPILA 2. Nada dicen. La noche se ha impregnado del color y la textura de las pupilas. Abren los ojos y salen).
En la recesión del habitar se agranda el bosque del que ya no se
evidencia tu paso. Se vuelve a tupir la urdimbre
que oculta el recuerdo. De ti,
una presencia antigua y la nueva necesidad
de hacer de lo oscuro una madriguera.
Ese claro del bosque tiene un brillo plomizo. Pero qué leve.